Cocina más y come mejor

Cada vez son más quienes ven la cocina como una tarea tediosa y repetitiva. Es entendible: después de un día largo, la opción de recurrir a productos preparados, que hace un tiempo eran un “por si acaso,” se ha convertido en una solución cotidiana en muchas cocinas, relegando la comida casera al fondo del armario. Sin embargo, cocinar es mucho más que encender la air fryer o sacar un plato listo del microondas.

La cocina casera tiene ese “algo” especial que va mucho más allá del resultado final. Es una experiencia personal, un espacio de creatividad y hasta de desconexión, y aunque requiere tiempo y un poco de dedicación, ofrece algo único que no te da la comida envasada.

En este artículo, quiero hablarte de esas ventajas de cocinar en casa que van más allá de lo evidente. Porque sí, cocinar no solo nos alimenta: también nos conecta con lo que comemos, nos permite experimentar, compartir y disfrutar de una manera que merece la pena recuperar.

Mi intención es animarte a probar, a acercarte a los fogones y descubrir lo gratificante que puede ser preparar tus propios platos.

Listo para comer

En nuestra búsqueda de soluciones rápidas, nos hemos acostumbrado a la comodidad de lo «listo para comer«. Las croquetas congeladas, los platos de pasta ya preparados y hasta los guisos enlatados han ganado popularidad, no solo por lo prácticos que resultan, sino porque requieren el mínimo esfuerzo.

Sin embargo, es difícil disfrutar igual de esos platos cuando sabemos que en casa podemos lograr una versión casera, mil veces más sabrosa. Unas croquetas hechas en casa, con su relleno cremoso y recién fritas, o unas lentejas cocinadas a fuego lento tienen un sabor y una calidad que ningún producto envasado puede igualar.

No hace falta ser chef ni tener habilidades culinarias avanzadas. Hoy, con la cantidad de recetas disponibles en internet, cualquiera puede encontrar una preparación sencilla y aprender sobre la marcha. La cocina casera no es un concurso ni un lugar donde todo tiene que quedar perfecto.

Los “chefs de redes sociales” con sus platos perfectamente presentados a veces nos hacen sentir que cocinar requiere precisión y técnica profesional, pero no hay nada más lejano de la realidad. ¿Que te quedan un poco pasadas las lentejas o que el arroz no absorbe el caldo como esperabas? ¡No pasa nada! Cocinar en casa significa disfrutar el proceso, improvisar y hasta reírte de los pequeños errores que puedan surgir.

La cocina debería ser ese espacio donde puedes ser tú mismo y darle tu toque personal a cada plato, sin la presión de que todo sea digno de una foto.

Cocinar no tiene género: El delantal es de todos

Y aunque todavía persisten ciertas ideas arcaicas, como la de que la cocina es un “asunto de mujeres,” hoy es el momento de derribar estos estereotipos que han ido encasillando el delantal en el rol femenino.

A lo largo de la historia, fueron principalmente las mujeres quienes, en muchas culturas, llevaban esta carga, convirtiendo el acto de cocinar en una obligación doméstica. Sin embargo, la cocina es para todos, y no entiende de géneros. Quien lleva el delantal no es esclavo de nada, ni debe serlo: en la cocina no hay normas que definan quién puede o no disfrutar de este espacio. Cocinar no es una tarea destinada a un solo género, sino una actividad que cualquiera puede aprender, disfrutar y convertir en su momento de creatividad.

Cocinar contribuye al bienestar emocional

En un mundo en el que todo parece suceder demasiado rápido, la cocina se convierte en un espacio de desconexión. Para muchos, es una forma de liberarse de las preocupaciones del día.

La cocina puede ayudarte a dejar de lado el estrés y centrarte en lo que estás preparando, disfrutando del acto de hacer algo con tus manos. No necesitas pasar horas frente a los fogones; a veces, una receta sencilla como una tortilla de patatas o unos macarrones con tomate casero es suficiente para desconectar y disfrutar.

Y si la cocina tiene el poder de desestresarnos y ayudarnos a ser más creativos, también ofrece la oportunidad de compartir momentos especiales. Piensa en esas croquetas de la abuela que tenían un sabor especial o en el arroz que tanto te gustaba cuando eras pequeño.

Cocinar en casa te da la oportunidad de revivir y crear esas tradiciones, de experimentar con sabores familiares y transmitirlos. Invita a los pequeños a ayudarte; que cada uno elija los ingredientes para una pizza o prepare su propio postre. Estarán aprendiendo no solo a valorar la comida, sino también a disfrutar de la experiencia de prepararla.

Para ellos, el hecho de ser parte del proceso es tan emocionante como comerse el resultado final.

Menos gasto, más sabor

Cocinar en casa no solo es una apuesta por la salud, sino también un verdadero alivio para el bolsillo. Si bien los productos preparados nos ofrecen la comodidad de tener comida en la mesa en cuestión de minutos, suelen ser más caros y, a menudo, vienen cargados de conservantes, sodio y azúcares que poco aportan a nuestra nutrición. En cambio, preparar nuestros propios platos, además de económico, se traduce en una mayor frescura y control sobre los ingredientes.

Una de las grandes ventajas de cocinar en casa es que nos anima a conocer y aprovechar mejor los productos frescos y de temporada, que además de tener un precio más bajo, ofrecen un sabor y valor nutricional mucho más elevados. Hacer nuestras compras en mercados locales también facilita saber qué frutas y verduras están realmente en su momento óptimo. Los mercados de barrio nos conectan con el ritmo de las estaciones y con una oferta variada que cambia cada pocas semanas, lo cual nos motiva a incluir alimentos diferentes en nuestros platos y a experimentar en la cocina sin que el gasto se dispare. Además, al optar por productos locales, apoyamos a los pequeños productores y contribuimos a reducir el impacto ambiental asociado al transporte de alimentos.

Cocinar reduce el desperdicio alimentario

Al cocinar en casa, tenemos la oportunidad de planificar mejor nuestras comidas, adaptando las porciones a las necesidades de nuestra familia y evitando compras innecesarias. Aquí te dejo algunas ideas para reducir el desperdicio:

  1. Planificación de menús: Dedicar un tiempo a planificar las comidas de la semana no solo facilita la organización, sino que también nos ayuda a aprovechar al máximo los ingredientes que compramos. Al saber qué vamos a cocinar, podemos comprar solo lo que necesitamos y evitar que se echen a perder alimentos en la nevera.
  2. Aprovechar las sobras: Una de las grandes ventajas de cocinar en casa es la posibilidad de reutilizar sobras. Por ejemplo, si cocinas un pollo asado, puedes usarlo en ensaladas, sándwiches o en un guiso al día siguiente. También se pueden transformar ingredientes que sobran en nuevas recetas, como convertir verduras asadas en un puré o en una sopa. Este enfoque no solo reduce el desperdicio, sino que también fomenta la creatividad en la cocina.
  3. Conservación inteligente: Aprender a conservar adecuadamente los alimentos puede prolongar su vida útil. Congelar porciones de comida, almacenar frutas y verduras en los lugares adecuados y conocer qué alimentos se pueden conservar juntos son habilidades que pueden marcar la diferencia. Por ejemplo, algunas verduras se pueden blanquear y congelar para utilizarlas en futuros platos, asegurando que no se desperdicien.
  4. Cocina de aprovechamiento: La cocina de aprovechamiento es un concepto que invita a hacer un uso creativo de todos los ingredientes que tenemos a mano. Si te sobra un poco de arroz, puedes incorporarlo a un salteado con verduras. Las mondaduras de ciertas verduras, como las de zanahoria o patata, pueden ser utilizadas para hacer un caldo casero, lo que no solo reduce el desperdicio, sino que también añade sabor a otras preparaciones.
  5. Compras inteligentes: Al optar por productos frescos y de temporada, comprados en mercados locales, no solo apoyamos la economía de la zona, sino que también tenemos más probabilidades de adquirir alimentos que se consumen más rápidamente y que tienen un menor riesgo de desperdiciarse. La cercanía y la frescura suelen traducirse en alimentos de mejor calidad, que pueden disfrutarse en su mejor momento.

¡Cocinar nunca fue tan fácil!

Es importante destacar que hoy en día tenemos a nuestra disposición una cantidad inmensa de recursos en Internet que hacen que cocinar sea más fácil y accesible que nunca. Desde blogs de cocina hasta videos tutoriales, la variedad de recetas disponibles es casi infinita, lo que permite explorar y experimentar con una multitud de ingredientes.

En este sentido, en lawebcinera contamos con un buscador muy útil. Simplemente escribiendo el ingrediente que desees utilizar, podrás acceder a una lista de recetas. Esta herramienta te facilita la planificación de tus comidas y te brinda la inspiración que necesitas para animarte a cocinar más.

Con tantas opciones y recursos a la mano, ¡no hay excusa para no probar! Cocinar no solo es una forma de nutrirse, sino también una oportunidad para disfrutar de un momento creativo y satisfactorio en el día a día. Así que, ¡anímate a poner en práctica todo lo que hemos comentado y descubre la alegría de cocinar en casa!

Imagen principal Tina Dawson

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